
No puedo describir como me siento...
Siento una inmensa rabia en mi interior, acallada para no poder sacarla. Para no poder escucharla.¿Qué me pasa? ¿Porqué me siento tan perdida y tan llena de ira? ¿Qué me esta pasando? ¿Serán los celos? ¿Será la culpa, la maldita conciencia al darte cuenta de que quizás has perdido a la chica que más te pudo amar? No encuentro respuestas a tantas incógnitas que vagan dando vueltas, como una noria. en mi cabeza.
Me atormentan. Me atemoriza la respuesta. Me desesperan al recordar días atrás. Horas. En mi cama. Caricias. Besos. Miles de besos. Llenos de deseo, de pasión. Incluso llenos de amor. Un amor que intento brotar. Sella la herida de mi corazón. Un amor que lucho contra duras espinas . Las espinas del pasado. Las espinas del temor. Las espinas de la culpabilidad. Esas espinas llenaron de heridas a ese amor, el cual se fue desangrando lentamente hasta que yo decidí acabar con él.
Y ahora...
Rechazando toda muestra de cariño. Rechazando la amistad. Alejándome de los problemas. De mi soledad; poniendo un tupido velo. Ignorando la llamada del corazón.
No puedo vivir con ella, pero sin ella tampoco. Busco a cada segundo, a cada minuto un nuevo mensaje en mi móvil. Fingiendo estar bien; cuando algo dentro de mí me arrebata la sonrisa. La felicidad e incluso el sueño. Noches oscuras. Noches silenciosas. Irrumpidas por el sonido de la música que surge de mis auriculares. Noches tranquilas hasta que una lágrima rompe esa eterna tranquilidad que aparenta mi ser. No hay tranquilidad en mi interior. No hay paz en mi corazón. No hay descanso dentro de mi mente.
Y durante horas y horas a las altas horas de la noche, me quedo pensando de que en realidad estoy sola. No tengo a ningún confidente y toda la gente que consideraba amiga me han dado la espalda.
Sencillamente; estoy sola...
Tu mejor amigo y confidente son el papel y el bolígrafo. Los únicos que en realidad saben que te pasa realmente.
