Llueve.Después de meses y meses de noches calurosas, recordando sueños pasados y noches infinitas llenas de soledad, por fin llueve.
Cae el agua. Golpea contra el suelo. Choca contra las ventanas.
Caen las gotas. Brotan mis lágrimas. Me sumerjo entre la oscuridad y la lluvia y me uno a ellos. Extiendo mis brazos. Miro al cielo nublado, de otro color que no es negro. Siento el frío. Noto el agua resbalar por mi cara. Me mojan los pies y sonrío.
¿Y por qué no?
Te estás esfumando.
Estás desapareciendo de mi interior. Los recuerdos van desapareciendo como esa pequeña gota que cae de las nubes y choca contra el suelo esparciéndose en diminutas gotitas que se extinguen. Te vas...
Ha llegado el otoño.
