Caminar durante días, durante meses e incluso años vagando por el mundo sin rumbo alguno con la única intención de desaparecer. De que aquellas personas que en su día te conocieron, te apoyaron y, en ocasiones, te escucharon reír, gritar, hablar hasta incluso llorar; te olviden. Borrar ese tupido recuerdo que conservan de mí. Recordarles de que he desaparecido y he dejado de existir en sus vidas y en sus mentes. De que sus días serán mejor sin estar yo sin ellos. Y así es como me siento... Y así es como pienso... Y así es como deseo...
Me he vuelto a ocultar entre las sombras. Esas sombras que se apoderaron de mi cuando era invisible para el mundo. Esas sombras que fueron mis educadoras, donde veía el mundo de otra manera pero donde nadie me veía a mi. No era nadie, simplemente era una sombra.
He vuelto a sumergirme entre ellas. He vuelto a sumergirme entre mi pasado. Mi pasado de soledad, de tristeza por no saber amar, de lágrimas por esperar ese amor irreal, de ilusiones que nunca iba a alcanzar. He regresado de nuevo a esa vida. Una vida en la que sacaba una sonrisa pero donde mi interior sufría día a día.
Y camino por la arena para ver en ella mis huellas y saber que todavía permanezco a este mundo.